Pasión por hacer que las cosas salgan bien

Laura Amarilla es técnica de comercialización de Sape’a de la unidad de programa de Caaguazú. Ella inició su trabajo cuando el programa arrancó con sus actividades en 2015. Como profesional -es Licenciada en Comercio Internacional y Administración de Empresas Agropecuarias- y también como persona aporta cada día a hacer realidad el sueño de “abrir los ojos” a miles de jóvenes de zonas rurales de nuestro país.

Para conocerla un poco más le hicimos esta entrevista en la que se puede notar la pasión que la moviliza a hacer su trabajo cada día.

¿Qué te motivó a trabajar en Sape’a?

Inicialmente, y conociendo solo en líneas generales los objetivos del programa, me gustó la idea de ser parte de una gran organización como Plan International, además de que me pagarían por hacer aquello que me gusta.

¿Cuál es para vos tu mayor aporte al programa?

Mi aporte al programa es la pasión que pongo para hacer que las cosas salgan bien para el beneficio de los jóvenes y en cumplir con los procedimientos administrativos y programáticos sin perder de vista el trabajo de campo. Llevar adelante emprendimientos incipientes no es tarea fácil, requiere dedicación y visión.

Esta experiencia de trabajo con jóvenes, ¿cambió en algo tu vida y tu mirada de la realidad?

Sí, me di cuenta de que subestimaba la capacidad de los jóvenes de zonas vulnerables. No contaba con el resultado de que la necesidad sumada a la capacitación y las ganas de superación pueden llegar a ser una bomba de éxito para el emprendimiento juvenil.

Si imaginaras una realidad diferente para la juventud rural de nuestro país, ¿cómo sería?

Sería con más oportunidades, más educación, más empoderamiento.

¿Cuál creés será el aporte al final de la implementación del programa?

El haber cambiado el chip de los jóvenes. Hemos creado un proceso en el cual los jóvenes no solo aprendieron a emprender o a trabajar, sino que aprendieron a valorar las oportunidades, a liderar, a empoderarse del crecimiento de la comunidad, y, principalmente, a abrir los ojos ante tantas cosas que jamás pensaron que estaba solo a pasos de ellos. Eso ya se ve hoy y será mayor al finalizar el programa.

¿Algo más que quieras agregar?

Es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando uno no lo conoce o no lo ha ejecutado. Para crear empatía, en el programa hemos aprendido a ser parte de la realidad de nuestros jóvenes. Somos parte de sus vidas, de sus logros y nos cuentan hasta sus tristezas. Ser parte de sus vidas es el motor de nuestras vidas.

*** El programa Sape’a es ejecutado por Plan International en asociación con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) y cuenta con la cofinanciación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Plan International.

 

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